"“El justo florecerá como la palma y crecerá como el cedro del Líbano” Salmo 92:12.
Con el amor divino y la esperanza infinita en el Señor Jesucristo, el Arzobispo Crisóstomo participó en la ceremonia de la celebración del 82° Aniversario de la Independencia del Líbano, el miércoles 26 de noviembre, en el Club Libanés de Buenos Aires.
Monseñor Crisóstomo inició la celebración rezando la oración dominical y felicitó a todas las autoridades eclesiásticas, diplomáticas y políticas. Destacó que orgullosos en el Líbano porque la tierra del Líbano fue bendecida como un aroma de santidad desde los días del Señor Jesucristo, produciendo mártires y santos en el rebaño de la Iglesia.
Señaló que la cultura aramea y el idioma arameo han dejado una marca indeleble en la Iglesia y en el pueblo, y que la colectividad ha recibido esta identidad siriana-aramea (idioma que habló Cristo). Subrayó la gran responsabilidad de conservar dicha identidad con todas sus características en nuestras colectividades.
Agradeció a la presidenta del Club Libanés, Sra. Izabel Albustani, y a la Honorable Comisión Directiva, deseándoles una copiosa bendición celestial.

